Mary Somerville

Observando las estrellas durante la noche podemos mirar más allá de lo que se ve durante el día, es como un viaje a la inmensidad del Universo y hacia lo inexplorado, pero sin miedo, porque la noche estrellada nos da la calma, nos envuelve en un cálido abrazo que nos hace perder el temor a lo desconocido, nos inspira, nos descubre la belleza y la aparente armonía que reina en el firmamento.

Mary Somerville

Tal vez ese anhelo de calma pero también de curiosidad por conocer y desentrañar los misterios de ese "tapiz iluminado" ha hecho que desde la antigüedad hombres y mujeres hayan levantado sus miradas para estudiarlo e intentar desvelar sus misterios. Somos curiosos por naturaleza y siempre queremos ver más allá.

Durante al siglo XIX, muchas fueron las mujeres que realizaron importantes contribuciones a la ciencia, en silencio y a la sombra, en una época en la que no se les permitía acceder a estudios universitarios. Algunas de estas mujeres, y es justo reconocerlo, estuvieron apoyadas por sus hermanos: El famoso compositor y astrónomo William Herschel no dudó en hacerlo y colaborar en la búsqueda de cometas con su hermana Carolina; o por sus padres en el caso de María Mitchell.

Una de esas mujeres curiosas e inquietas fue Mary Somerville. El próximo 26 de diciembre se celebra el aniversario de su nacimiento allá por el año 1780, fue conocida como "Reina de la Ciencia", ya que destacó en el conocimiento de varias disciplinas de este género: Matemáticas, Física, Geografía,...

Escocesa de nacimiento al igual que Williamina Fleming, otra de las "estrellas" de la época, a la que debemos entre otros muchos logros el descubrimiento de la bella nebulosa "Cabeza de Caballo" en la constelación de Orión, Mary fue también contemporánea de Caroline Herschel con la que compartió el nombramiento de "Miembro Honorario de la Royal Astronomical Society". Siendo de la primeras mujeres en obtener este título.

Cabeza de Caballo

Contrajo matrimonio en dos ocasiones, en el primer caso no tuvo el respaldo de su pareja que no entendía del todo sus inquietudes. Quedo viuda muy joven volviéndose a casar de nuevo con William Somerville del que tomó su apellido y del que sí obtuvo la comprensión y el estímulo necesario para seguir con sus estudios.

Mary no destacó por grandes descubrimientos, ni de leyes, ni de nuevos planetas, pero logró algo muy importante, hacer comprensible la ciencia y con su trabajo algo sí colaboró como veremos más adelante.

Estudió y trabajó en varias ciencias a la vez como ya he mencionado, sabiendo combinar todas ellas y demostrando así que no son materias aisladas, sino que todas ellas están conectadas y todo ello lo divulgó de forma clara y sencilla, ayudando a conectar todas estas disciplinas y de esta manera facilitar su compresión tanto a otros científicos como a futuros estudiantes.

Entre su obras más conocidas cabe destacar: "Physical Geography" uno de los primeros libros sobre el estudio del clima, mares, relieve de nuestro planeta. "Molecular and Microscopic Science", "Mechanism of the Heavens" traducción de "Mécanique Celeste" de Pierre Simon Laplace, simplificando las ideas del astrónomo francés sobre el movimiento de los planetas, gravitación y mecánica celeste, haciéndolas más asequibles.

En "On the Connexion of de Phisical Sciences" (1834), defendió la idea de que las distintas ramas de la ciencia están interrrelacionadas, algo novedoso en su tiempo, anticipándose a la actual visión de la ciencia como un conjunto de disciplinas conectadas.

On the Connexion of de Phisical Sciences

Mary no descubrió un planeta, pero tuvo una relación importante con Neptuno. Sus escritos ayudaron a otros científicos a pensar que las anomalías en el movimiento de Urano se podían deber a un planeta desconocido.

Su trabajo fue clave para que los estudios del francés Urbain Le Verrier y el inglés John Couch Adams quienes también observaron las perturbaciones en la órbita del planeta Urano sentaran las bases para que finalmente el planeta fuera observado el 23 de septiembre de 1846 por el astrónomo alemán Johann Gottfried Galle, quien lo confirmó como un nuevo planeta. El primero que lo había observado en 1612 fue Galileo que lo confundió con una estrella.

En resumen Mary Somerville ayudó a que la ciencia se entendiera, se difundiera y se uniera, influyendo profundamente en el desarrollo científico del siglo XIX. Fue una gran divulgadora científica.


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Zaragoza, Agrupación Astronómica Aragonesa